Ilustración de entrada: Intimidad de un tímido (1963) por Jorge De la Vega

La forma del poema y sus cortes de verso pueden verse alterados en la versión para celular

Poemas de Paola Torres

El pez espada

Vivimos en una casa
chiquita reciclada
en el centro de Nápoles
muy cerca del Arco de San Genaro
solemos desayunar en un lugar de ahí
con distintos idiomas de fondo
que acompañan como una radio AM
en la que no sintonizo bien el dial

a dos pasos nomas hay una pescadería
y cuando volvemos para almorzar
siempre toca ver la pesca fresca

caracoles, pulpos, cornalitos
y él 
expuesto y tendido en una mesa
entre hielos varios
sus ojos parecen cristales opacos
majestuoso pez espada

el pescadero me cuenta
que ese de ahí
era una especie extraña
se equivocó me dice
al entrar en el mediterráneo
su mar era otro
un extranjero le digo
y nos sonreímos 

majestuoso pez espada
esta noche de insomnio te pienso
cruzaste el mar equivocado
y los brillos de esas redes
te atraparon

Algo se ensombrece esta tarde
las horas parecen flacuchas
ando olvidadiza y dejo el repasador
en la heladera
las llaves de la casa
adentro del ropero
logro salir y veo que el sol se está yendo
el cielo se pinta de un naranja pastel
las personas afuera
caminan desgarbadas
con falta de tono y brillo
la melodía que suena hoy

es un acorde
menor
disminuido

es cierto, que a la noche
las estrellas danzan
intentando traer luz
a las sombras que hacen
las hojas sobre el asfalto

en este barrio
los árboles ya están desnudos
señal de que el invierno asoma
estoy volviendo a casa
a cocinarme esa sopa
que vos hacías mamá
para terminar el día.

Taquiones

revise las ecuaciones del tiempo
para viajar en las ondas
a la velocidad de la luz

según Einstein el tiempo
pasa más despacio
para quienes viajan a velocidades muy altas

entonces cada átomo se desintegrará y me suspenderé
en pequeñas partículas brillantes
para ir a buscarte muy lejos allá

en esa ventana que dejamos en el espacio
esperando a ser cerrada
y abrazarnos por ultima o primera vez.

Al grillo de media noche.

Entras volando,
te chocas contra el vidrio del ventanal
rápidamente, logras dar un salto
y te posas en el rincón de la mesada
afuera llueve
estás asustado, lo sé
no paras de saltar
intento que entres a un tupper
te veo frágil y no quiero
que se quiebren tus alas

en el interludio de pensar
cómo rescatarte
la gata te ataca
la saco,
quedamos en silencio
vos estás quieto,
observo maravillada tu hermosura

empezás a cantar
se me ocurre acercarte un nylon
para dejarte en una planta
caminas sin miedo,
das pasitos firmes y te posas
con tus alas desplegadas
sobre una hoja, allí te dejo
deseando que tu vuelo
regrese un día de estos
a iluminar mi soledad.

Barro una pluma blanca

Barro una pluma blanca
algunas hojas del eucalipto
y el polvo que voló sobre el patio

da lo mismo ahora
seguir escribiendo
el sol se ocultó

sigue ahí escondido
detrás de una enorme nube
pomposa y brillante

y yo lo espero con paciencia
a que salga y vuelva a iluminar
las paredes blancas de mi cuarto

que se trepe lentamente
traspasando el vidrio
y me envuelva

en su fosforescencia dorada
hasta que llegue la noche
y al fin otra vez te sueñe

Paola Torres nació en Lanús Provincia de Buenos Aires, Argentina el 18/12/1991. Es psicóloga, Psicoanalista egresada por la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Se desempeña como psicóloga clínica. Trabajó en instituciones brindando talleres y capacitaciones. Se dedica a la escucha clínica con perspectiva de género.

Comenzó su recorrido en 2019 haciendo clínica individual con Jaqui Casais. Luego continuó en los talleres dictados en Felisa por Marie Álvarez. Realizó clínica individual con Daniela Camozzi durante 2021, 2022.

Publicó su primera plaqueta en 2022 titulada “Robusta” en Enetede producciones, editorial perteneciente a No tan Distintes, una organización sin fines de lucro que ayuda a mujeres y disidencias en situaciones de vulnerabilidad social.

Desde el 2024 hasta la actualidad asiste al taller grupal y clínica individual con Osvaldo Bossi.