Ilustración de entrada: Go west (la vuelta a casa) (2008), Mariano Sepia
La forma del poema y sus cortes de verso pueden verse alterados en la versión para celular
Poemas de Tito Martínez
Quizás signifique o no, pero derrama
Este, mi derroche cósmico de cuchillos & heridas accidentales,
semilla incandescente de maleza sin nombre científico,
maremoto de sangre & vómito, hijx del diluvio universal;
quiere convertirse en barricada improvisada para mi parche.
El mundo amenaza con su final
como lo hicieron todas las cosas vivas antes que él,
los pájaros se quedan bizcos sobre los postes
esperando la carne viva de mi vientre abierto en seppuku;
& el poema
(crimen sagrado & carro de fuego que se lanza a la huida)
se rompe contra la atmósfera sin fecundar las nubes.
Aun así, yo (que soy una fábrica hambrienta
extendida hasta los límites de mi humo negro)
pararé el día en que este parche tenga una casa grande
donde llorar nuestro país de fiebre tropical.
Instrucciones para preparar 1 pócima de amor
Despertar del vértigo de las mañanas, agarrarme de tus pieles,
correr lejos -1 poco sin razón-
solo porque doblando la esquina huele a tu nombre,
irritar al poema con la necesidad insaciable
de que algo se parezca a tu sombra;
solo para ver si del otro lado de este descalabro
me espera otra palabra suave,
de esas que se te paran en la boca para acicalarse.
Conjugar algo parecido a 1 puente que una esta tormenta
con la casa en la que algún día escamparemos
(y escupir por el camino para que algo nuestro navegue
el espacio que antes nos dividió)
Exilio
Antes quería que mis poemas durmieran
en 1 de esas antologías de poetas latinoamericanxs,
pero el poema no copea de jaulas
& lo muerde todo por si acaso algo resulta cadena
Ahora que corre en bola predicando el incendio
que viene tras él unas cuadras atrás,
los perros le ladran nombres propios
a ver si alguno le rompe las piernas /
el poema insiste hasta tocar el borde del cielo
le roba plumas a los chulos para hacerse 1 penacho
& patea piedras hacia el abismo
seguro de que la caída organiza los patrones de la lluvia;
Igual que los ángeles rebeldes,
mi grito
no deja la fiesta de los cielos hasta que lo echan a patadas.
Yo no conozco el miedo
Yo no conozco el miedo,
Aunque lo he habitado innumerables días
Aunque me ha puesto a dormir y a despertar
Aunque me engulle a cada rato
Por creerlo su derecho de padre enfermo.
Yo no conozco el miedo
Pero si lo he visto en otros ojos
Igual de perdidos en los abismos del cielo
Donde no hay estrellas
y toca inventárselas.
Yo no conozco el miedo
Aunque él a mí me recuerda
de los años cuando no había roto mi primera crayola
y les lloraba a las esquinas oscuras de la habitación
Yo no conozco el miedo,
pero sí la poesía / el grito / la danza kamikaze /
el juego amañado de tirar las cartas
y señalar lo que no alcanzo cuando estiró la lengua
QUIERO ESCRIBIR 1 POEMA
Luz caótica, embriagante, desgarrada sobre los charcos
esmeralda atorada en el pecho de la montaña
acertijo pronunciado en 1 fiebre infantil
Lo que busco
este verso se me aparece hasta en la sopa
caldo de lágrimas burbujeantes con el que alimentaré al parche
cuando nos saquen en la madrugada
Escribo para que la trampa no se empolve
y lxs niñxs del barrio tengan a quién señalar.
Escribo con una mano para que la otra le rasque el lomo
a este animal que si despierta no va a dejar nada en su sitio.
Torbellino
Temer al borde de las cosas
no por la caída / por el filo
la posibilidad del tacto
y el descubrimiento
// la necesidad //
de 1 palabra blanda
para señalar lo frágil
Júpiter; zaternar 1 verso libre
Muchas guerras de las q el poema no puede salvarnos
muchas bombas lanzadas al azar.
1 puerta q se cierra
por el viento q sopla a través de las grietas de la casa.
Quiero resguardar esta palabra insolente
hasta q su propia adolescencia
le impulse a escapar hacia el mundo,
sospechar de sus crímenes a oscuras
sin jamás encontrar evidencias,
observarle con miedo / orgullo / placer / prevención
cuando regrese con las manos manchadas de tierra húmeda
y 1 animal desconocido
rescatado de algún abismo
q adoptó a escondidas del sol y la familia.
De T. para A.
Ahora que no te escribo poemas
por escribírselos al reguero que no termino de ordenar
ahora que los días se cortan las venas
y se acuestan arrunchados a desangrar el tiempo entre las cobijas,
ahora ahora ahora, instante mareado e inquieto
presente simple, perfecto y continuo
:: donde tú no estás porque ya no cabes ::
porque hasta los gatos corrieron de esa casa,
esa que algún día íbamos a construir
cuando ya no estuviésemos tan tristes
o se nos acabara la juventud.
Ahora ahora ahora
que extrañarte va de la mano con las tareas simples,
que las noches se escarban el ombligo
en busca de lo poco que conserva tu calor
y que recito tu nombre para que el barrio no se olvide
y te deje pasar;
construyo con las palabras este puente
extendido hacia ningún lugar,
otro poema para ti, que ya no los lees.
Sin solución / nos entregamos al infinito
Estoy aquí por la maña heredada de no pedir direcciones:
salí un día en busca de tu perro
Ese mismo que perdiste una vez en un sueño
y cuando te levantaste ya se te había ido la infancia
(Ya no sabías a qué jugar con tus muñecos y de despedida les enseñaste a todos cómo amarrarse
los zapatos [aunque algunos no tenían]).
Estoy aquí perdido en la mitad del barrio que también soñaste,
pescando desde los techos la ropita que dejaste colgada por ahí,
esculcando los cajones dónde quizá quede algún rastro de tus dientes de leche,
arañando el papel tapiz en busca de las viejas marcas
con las que anotaste el crecimiento de las estrellas.
Ahora las vecinas me ven rondar calle a calle con los ojos en el piso
y detrás de sus cortinas apuestan a que un carro me va atropellar.
Algunas dicen que la cola y las orejas ya empiezan a crecerme,
las otras, simplemente, aseguran que yo siempre fui el perro
Titx S. Martínez nació en Bogotá en 1996. Es tarotista, magx, escritorx y cineasta. Ha participado como gestorx cultural y curadorx en el Colectivx Semilla Rebelde y jefx de programación para el Festival Semilla Rebelde, el Festival de Cine Comunitario de Suba y EUREKA: Festival Universitario de Cine.
Sus textos han sido publicados en varios libros y antologías literarias: Palabras poéticas (2021), Elipsis 2020 (2022), Hasta que saque chispa (2024), Kinetoscopio (2025), además de varios fanzines y proyectos de edición emergente y kuir a lo largo de Latinoamérica.
En el cine ha incurrido como directorx, actorx y productorx de varios cortometrajes, incluyendo su proyecto EL SILENCIO ENTRE LLAMADAS (2026).