Poemas de Iván Milazzotto

Jazmines.

Su mirada al irse sembró una incógnita

profunda dentro mío la enredadera crece

huelo la putrefacción de los jazmines

signo

del amor en primavera, del sol saliente

sus hojas quemadas caen

las flores se tiñen marrones, no entienden

la falta de luz, la sombra que se posó

sobre nosotros

Lo invoco, pero no hablo

                                                (escribo para callar)

los jazmines se enferman

no los puedo curar

Cuento los días, los besos

¿seré aún el sol

en la tarde de su otoño?

*

Necesito hablar de sexo

algo me excede porque

no lo tengo y no quiero

siquiera pensarme en manos

de alguien

Deseo ser destruido

alejarme de todo lo que alguna vez

me contenía

ser transparente en el reflejo de mi madre

Que me rompan el alma,

me agarren de los sueños, que me cojan

y me tiren        al suelo

porque lo merezco, no evité

que se fuera, escapó

ahora solo quiero

hablar de sexo, pensar en sus manos

recorriéndome

los dedos entrelazados

su peso en mi pecho

No sé amar después de él

entonces          no me amen

déjenme ser

recipiente, nada más.

Fumo

como quien respira

La noche brilla de un naranja mercuriano

y sobre mis hombros hay un santo

un muertito que me cuida lo tengo

en la piel, enterrado

bajo las capas de mí mismo

a veces me susurra

dale, uno más

Intento ignorar

Correr el sillón de lugar, la cama

la casa, el escritorio, la heladera

a mi madre, el florero

la mesa, una silla, la otra silla

a eso que calla y me mira

el vaso, la escoba, abrir una ventana

                                                                           mirar

                                                                                        los pajaritos

Placebo

pongo en práctica la experiencia

cruzarme de piernas, ponerme bálsamo

sacarme el buzo, mostrar

los brazos, el tatuaje

pavonearme, sonreír

mirar a los labios mientras habla

tocarle un hombro, acomodarle el pelo

mirar a los ojos

confundir, sonreír

besar, rozar los plexos, sentir

la humedad, la rigidez

morder un poco, deslizar la mano

oler su perfume, amaderado

sentir el tuyo, conocido

lamer sus orejas

apretar el calor

cerrar los ojos

subsistir

Tukutu takata

Quiero bailar cumbia papá

y sacarme la daga de la espalda. Quiero

romper que rompe

romper con esta jaula tan ancha como mis omóplatos

las noches bailando con mi amiga

en el club una luz

me rebana los ojos

rojos, de escuchar reggaetón

dembow, flow que intento perseguir

Vivir corriendo un cielo despiadado

Encontrar la oscuridad

en los ojos de un vago

Quiero que me coman, ser antropófago

Soy

una bola de espejos que recorre la ciudad

un manojo de ideas

que no van a ningún lado

Altar

del miedo a mí mismo

¿quién rompe con mi caída al abismo?

Existo,

por tan solo este momento

Quiero dejar de sentir

El alma

los pies

el cuerpo

Las rodillas

Las tengo llenas de astillas

De tanto rezar perdón a un padre

que sabe y entiende

no hay futuro por delante

Por eso escribo poemas

que no tienen sentido

Soy el rejunte de ideas de un chico que

nunca vio más allá de su ombligo

Un algoritmo delirante, las rosas creciendo

un lago lleno

de todas las razones por las que debería estar

muerto

tukutu takata

hoy sólo quiero

bailar cumbia

papá

Biografía

Iván Leonardo Milazzotto nació el 9 de julio del 2001 en Buenos Aires, Argentina. Actualmente vive en Gregorio de Laferrere y cursa la Licenciatura en Artes de la Escritura en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Es parte del equipo organizador de “Literatura de sobremesa”, grupo que produce y organiza ciclos de lectura, una revista y un podcast, donde él se encarga de la coordinación y conducción de estos ciclos. Además, es parte del taller “Un sapo intuitivo”, dirigido por el gran poeta y docente, Javier Roldán.