Cinco textos de Michelle Bendeck Bedoya

Nunca caminé sola por la calle Alberdi. Pero hoy la voy a seguir entera, hasta la casa de las gallegas en Floresta. Necesito caminar, y pensar en cosas que sólo se piensan cuando se camina. ¿Cuáles cosas se piensan cuando se camina?
Poemas de Lucas Fulgi

Ya no es madera la madera
ni metal el metal; está hecho de arte,
de los sonidos que crecí
al tocarte, vivir:
lleva tu cuerpo las marcas de mis errores,
ya son memoria, y así mis manos
sienten camino y aprendizaje.
Formas. Por Eric Schierloh

——————————El agua
que una vez corrió por el río
entre piedras de endurecido
silencio
ya no es río
sino otra cosa.
Selección de poemas: Manuel Sánchez Ruiz

el año dos mil quince
empezó esta mañana gélida
con mi cabeza apoyada sobre tu hombro
en las barrancas de belleville
El árbol de mis alas. Por Andrés Castillo

Hay horas, días,
semanas,
meses de tormentas
y lluvia de cuchillos
sobre el alma
Hay vientos y mareas
que como tifones
nos alcanzan
El sentido del silencio: la elipsis en la narrativa breve de Rodrigo Rey Rosa. Por Bárbara Jelen

Poco sabemos de la literatura guatemalteca. En el mundo académico no hay, prácticamente, mención a la literatura de este país pero hay mucho que de ella debemos aprender. Por empezar, su origen radica en la literatura maya, siendo el Popol Vuh, su libro principal. Si viajamos un poco más adelante en el tiempo, nos encontramos con Miguel Ángel Asturias, quien ha retomado los relatos míticos de los tiempos precolombinos para transcribirlos y difundirlos a las nuevas generaciones, y Augusto Monterroso que con sus microrrelatos nos permitió imaginarnos mundos fantásticos, actualizando los elementos mágicos e incorporándolos a una realidad conocida por el lector. Estos son, de forma muy básica y escueta, los autores principales que nos han llegado y que conocemos de la literatura de ese país.
Poemas de Rafael Sevilla

escribir sobre underwood
borges o el gobierno
es una ilusión
de sábado
un vecino interrumpe
saca los parlantes al sol
y pablo lescano
suena en todo el barrio
y por el vino
y porque nos gusta
cantamos y bailamos
todos
en la vereda
esa cumbia
de las peores
que espanta chetos
y progresistas de starbucks
Poemas de Luciana Reif

Desde que nos separamos
perdí la costumbre de descolgar la ropa
cada vez que llueve
dejo que el agua pase con fuerza
que la vida se asiente de nuevo sobre las cosas
ya no limpio el polvo que se junta
sobre la superficie de los muebles
abro las ventanas para que el aire entre y se quede
vibrando en el ambiente.
Creo que todo lo nuevo oficia de despedida,
por eso cada tanto dejo que un chico
me agarre de la mano y me bese.
Cuatro relatos sobre Buenos Aires, por Antonella Ibañez Vulcano

antes de la medianoche Amuleto iba a tener una mancha de mate en alguna de sus páginas, estaba segura, la mancha llegó a las 18:50 de la tarde, y acá estoy, buscándole una forma concreta para poder definirla, pero no, no está funcionando, si usted estuviese acá estaría de acuerdo con mi desesperación, porque es experto en encontrarle forma a las cosas, mejor dicho, en deformar lo formal, en pisar mi alfombra con las zapatillas llenas de barro
Cuaderno de notas, por Nicolás Andrada

Creo que todos tenemos un bosque sagrado escondido adentro de la mente. Una especie de tesoro vital con olor a pan dulce o menta granizada.